Es éste un juego inventado por mí para pasar bien el rato en compañía. Cualquiera puede aprenderlo: es sencillo, no se desordena demasiado la casa y distrae de las cotidianas preocupaciones. Se juega mejor por parejas y resulta más fácil si los componentes de cada pareja pertenecen a sexos lo suficientemente diferenciados.
Conviene, aunque no es imprescindible, tener una cama a mano y jugar a media luz. Quedan terminadamente prohibidos los golpes de media cancha.
Como no hay vencedores ni vencidos, el fornicón casi nunca crea altercados.
La partida llega a su fin cuando uno de los dos -o más- participantes cae exhausto, lo que no quiere decir que haya sido derrotado, más bien todo lo contrario. El que más se brinda es el que mejor juega.
Bases:
- Prohibido simular sensaciones.
- Se debe atender a que la pareja también participe del juego.
- Se requiere mucha felicidad y olvidar el tremendismo.
Modo de jugar:
Uno de los jugadores debe asumir el rol más o menos activo. Es decir que comenzará el juego estirando una mano sobre el contrincante y tratando de alojarla en sus partes más recónditas. Ese primer movimiento empezará a darle calor a la partida, sobre todo si la otra persona al principio se resiste a jugar. Una vez que la mano este ubicada y calentita, el jugador 1 acercara todo su cuerpo al jugador 2 y juntos empezarán a practicar una especie de respiración boca a boca que llamaremos beso. Es éste un ejercicio bastante sano que oxigena los pulmones y alienta para seguir adelante.
En ningún momento debe olvidarse esa mano que ha ido avanzando sin necesidad de tomar el cubilete. Por lo contrario, conviene tratar de introducir aunque sea un dedo en el cubilete del contrincante, haciéndolo-al-dedo-rotar con precaución.
En este punto del juego conviene que el jugador 2 comience a actuar, si no lo ha hecho antes de puro atolondrado. A esos efectos, debe a su vez estirar una mano o las dos y proceder a desabrochar botones que se encuentren debajo de la cintura del jugador 1. Por fin encontrará algo sorprendente. De no encontrarlo, conviene referirse al test que presentamos a continuación y no emitir gritos destemplados que son de mal gusto en este juego y rompen el clima. Debe, en cambio, ponderar calurosamente lo que se pueda encontrar, sin dejar por esto transcurrir lapsos demasiado largos de tiempo sin practicar la respiración de boca a boca.
Nunca se debe olvidar que éste es un juego de placer y no una competencia, y el espíritu deportivo debe primar por sobre todas las cosas. Por lo tanto, conviene reservar para el final la culminación del fornicón -llamada orgasmo-, y no proceder a ella antes de entrar en la segunda etapa del juego.
En esta segunda etapa los jugadores, sin saber bien cómo ni cuándo, deben estar ya completamente desvestidos. El pudor no cabe en este juego, ni tampoco la prudencia, Reservaremos estas dos cualidades para el juego del secuestro que se explicará en otras entregas.
Para jugar al fornicón conviene no pensar y sólo dejarse invadir por alegres cosquillas y sensaciones varias. Ha llegado el momento de estirarse sobre la cama y desplazar la respiración boca a boca a otras partes del cuerpo.
Todo buen jugador debe haber llegado a este punto sin ofuscarse demasiado
-cosa que puede estropear la partida- pero comentando en voz susurrada los pormenores del caso.
Una vez en posición horizontal puede levantarse la voz y no es necesario emitir palabras inteligibles. Hemos llegado así al punto en que los dos jugadores entran verdaderamente en contacto, pues se debe producir la penetración parcial del uno por el otro. Ambos deben realizar entonces un movimiento de vaivén combinados con otro de rotación que convierten la penetración parcial en una sensación total y muy placentera.
Este es el punto más difícil del juego, y consiste en ensayar el mayor número de poses sin romper el contacto. El juego se enriquece en función directa a la imaginación y entusiasmo que ponga cada uno de los participantes en practicarlo.
El partido termina con gritos y suspiros, pero puede ser recomenzado cuantas veces se quiera. O se pueda.
ADVERTENCIA: Lamentablemente como el fornicón es también un trabajo que se realiza para propagar la especie, se aconseja asesorarse antes de los negocios del ramo sobre las precauciones a tomar para darle un carácter verdaderamente lúdico.
TEST GASTROPARENTAL
Antes de lanzarse al juego del fornicón es aconsejable realizar el siguiente test para formar las parejas por gustos afines u opuestos, según se lo desee.
a) Lea con atención las siguientes definiciones:
PAPAR: comer cosas blandas sin mascar
MAMAR: chupar la leche de los pechos
(Pequeño Laorusse Ilustrado)
b) Responda con sinceridad a las siguientes preguntas:
- ¿Es usted hombre o mujer?
- ¿Quiere más a su padre o a su madre?
- ¿Prefiere usted papar o mamar?
_____________________________________________________________
Fragmento de El Gato eficaz (1972) escrito por Luisa Valenzuela,periodista y novelista argentina nacida en 1938Texto publicado en: El placer de la palabra.Literatura erótica femenina de América Latina.Fernández Olmos M. y Paravisini-Gebert, L. (1985) México: Planeta, pp. 76-78Texto leído en la Sesión 1 del Círculo y releído en otras Sesionespara presentar los orígenes del Círculo y nuestra exposición de motivos.